martes, 29 de julio de 2008

Los entrenamiento no se cambian


Los atletas a veces cambiamos el órden del plan de entrenamiento que nuestro preparador nos había diseñado. Independientemente de que lo hagamos por un motivo más o menos justificado, este "cambio" de sesiones, en principio, no lo aprobamosEs lunes, y nos toca una sesión de rodaje largo y gimnasio. Pero, a causa de una acumulación de trabajo, se nos hace tarde y no podemos cumplir el plan que nuestro entrenador nos había fijado. Así que decidimos, en vista de que se nos ha hecho tarde, llevar a cabo el entrenamiento del martes (un rodaje corto y estiramientos), y el martes ya haremos la sesión prevista para hoy. ¿Hemos hecho algo correcto? En nuestra opinión, no, y te diremos porque:
- No es bueno intercambiar las sesiones de entrenamiento dentro de un mismo plan, ya que lo desvirtuamos. Un ciclo o microciclo, si está bien hecho, tiene una razón de ser para cada sesión programada. Si hoy lunes te tocaba un rodaje largo, sería por algo. Si modificas esa semana, a lo peor modificar el sentido del plan.
- Intercambiando sesiones de entrenamiento corremos el riesgo de "estropear" el plan y, lo que es peor, acumular dos o más sesiones "duras" simultáneamente, con lo cual acumulamos cansancio y elevamos el riesgo de lesión.
- Si hoy no hemos podido hacer el entrenamiento, y descansamos, mañana estaremos más predispuestos, activados y relajados para hacer la siguiente sesión. Si hoy hemos descansado, las series mañana nos pueden salir incluso mejor.
- Una cosa es el hábito de la disciplina, que es bueno en cualquier actividad de la vida, y otra, muy distinta, la obsesión. No somos corredores profesionales, y si no hemos podido entrenar, por los motivos que sean, mala suerte. Descansamos, y mañana será orto día.
- Entrenar a cualquier precio, estando cansado, de noche, etc. puede ser peor que perder el entrenameinto. A veces es mejor no correr ese día, cenar y dormir bien, que querer realizar una sesión "a medias" que no va a tener la calidad e intensidad que deseábamos.
CUESTIÓN DE HÁBITOS
No puede haber buenos corredores sin disciplina ni órden. Y esta máxima sirve para prácticamente cualquier aspecto de la vida. En el apartado que tratamos hoy (la de respetar el plan de entrenamiento y no "alterarlo"), esta premisa tiene mucho sentido.
Si nos acostumbramos a modificar el programa que nos ha ofrecido nuestro entrenador cada vez que no podemos seguir el plan, o estamos cansados, al final lo acabaremos haciendo por hábito, y, al final, terminaremos por "adulterar" exageradamente el ciclo o microciclo que nuestro "míster" ha elaborado detalladamente y dedicándole su tiempo y su mimo.
Del mismo modo que si nos acostumbramos a no hacer estiramientos tras un entrenamiento, por ejemplo, posiblemente al cabo de varias semanas nos demos cuenta de que nos vamos a la ducha sin pasar antes por el gimnasio o por la esterilla más veces de las que pensábamos...
Insistimos: los malos hábitos que se empiezan a tomar de forma puntual y esporádica, a menudo se acaban adquiriendo por costumbre. ¿No os pasa lo mismo cuando probáis el primer dulce...?
Fuente: Runners´s World Magazine